Detrás de cada mancha de color hay un archivo geográfico. Aquí te explicamos —sin tecnicismos— qué son esos datos, cómo están organizados y cómo los transformamos para que el mapa cargue rápido. Al final puedes explorar fila por fila toda la base de datos.
Los datos vienen en formato SIG (Sistemas de Información Geográfica), concretamente como shapefiles. Un shapefile no es una foto: es un conjunto de polígonos (formas con coordenadas reales) y una tabla que describe cada polígono. Por eso puedes encender y apagar capas, medir áreas o preguntar “¿qué hay en este punto?”.
Cada shapefile son varios archivos que viajan juntos:
.shpLa geometría: los polígonos de cobertura.
.dbfLa tabla de atributos: una fila por polígono.
.shxEl índice que conecta tabla y geometría.
.prjEl sistema de coordenadas (aquí, UTM 17S).
Los entrega cada operador con su nombre regulatorio: CONECEL = Claro y OTECEL = Movistar. Dentro, se separan por tecnología y por ámbito (Azuay y Nacional). Para esta app usamos solo el Azuay.
Nota: en los datos solo están Claro y Movistar. CNT no está incluido.
Cada capa tiene 3 polígonos, uno por nivel de señal. El nivel se mide en dBm (más cercano a 0 = mejor señal). Los umbrales dependen de la tecnología:
Este es el punto técnico más importante del proyecto. Aunque ambos operadores entregan “3 niveles”, los codifican de forma diferente:
Cada polígono significa “señal ≥ umbral”. El polígono de señal Baja contiene a los de Media y Alta, como muñecas rusas. El total es el polígono más grande.
Cada polígono es solo su franja de señal; no se solapan. El total es la suma de las tres bandas.
Si comparáramos los operadores sin corregir esto, las áreas saldrían mal. Por eso el primer paso del procesamiento normaliza ambos a “bandas separadas”: así una banda siempre representa exactamente un rango de señal, sin importar el operador.
Elige una capa para ver todas sus filas y columnas: tanto la tabla de atributos original que entregó el operador, como las bandas ya normalizadas que usa esta app.